Imprevistos en nuestro matrimonio civil

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Desde pequeña supe que me casaría, nunca me imaginé cómo ni dónde, nunca aluciné con mi vestido de novia, con la recepción, la torta, etc, nada relacionado a una boda.  Es más, siempre dije que si fuera por mí, me casaría de la manera más sencilla, en la misma municipalidad, con mi familia y amigos muy cercanos y luego iríamos a comer pollo a la brasa y nada más, luego disfrutaríamos con varios días de luna de miel en un lugar hermoso, el dinero de la fiesta nos lo gastaríamos viajando!

El año pasado cuando mi esposo vino a Lima por primera vez, empezamos los trámites para nuestro matrimonio civil, el cual celebraríamos como matrimonio religioso, ya que ese lo haríamos en Serbia.  Nuestro matrimonio sería en un restaurante con vista al mar, ya que nos conocimos en medio del océano, pensamos que sería muy romántico, habría una alfombra roja, un altar de flores, antorchas, todo hermoso, ya habíamos hablado con el administrador del restaurante, estábamos a punto de hacer el depósito en el banco, cuando algo muy triste ocurrió.  Por varios días mi abuelita estuvo enferma, pensamos que se iba a recuperar pero empeoraba cada día, tuvimos que internarla en el hospital y obviamente nuestro planes cambiaron.  Cancelamos el restaurante y decidimos seguir con la boda ¿por qué seguir? Porque mi abuelita había soñado con mi boda, incluso antes de haberme comprometido, ella se lo dijo a mi mamá cuando iban a misa un domingo mientras yo estaba en el crucero con Dejan (mi esposo).  Así que su sueño y mi sueño se harían realidad.

Invité a algunos amigos a través de facebook faltando 2 días, el novio de mi hermana (ahora esposo) llegó de Argentina especialmente para nuestra boda, mi tío quién vive en Estados Unidos, había venido por mi abuelita y bueno, tuvimos suerte que estuviera presente también en nuestra boda, el bouquet precioso llegó a mi casa el mismo día, mi mejor amiga me prestó los zapatos que usó en su boda, ese día me sentí especial a pesar de todo y mi familia también se dio un respiro después de tantos días estando preocupados y tristes.



 Nuestra boda se realizó el 10 de mayo del año pasado.  Cuando llegamos a la municipalidad nos dimos con la sorpresa que estaban celebrando el día de las madres por adelantado, así que todo el jardín en dónde brindaríamos y tomaríamos fotos estaba lleno de madres y niños con full música y juegos, me sentí mal, me sentí estafada por la municipalidad.  Ya era suficiente tener tremendo vestido casándome ahí, moría de vergüenza, pero todo eso desapareció cuando vi a Dejan, entramos de la mano y mi estrés desapareció, no podía creer que nuestro gran día había empezado.  El señor del catering ya estaba ahí (uf!) y también hubo un pianista quien disimuló el reggaetón proveniente del jardín…La ceremonia fue muy rápida, tuvimos cientos de fotos con mi familia y amigos que pudieron llegar.  Una de mis tías preparó una torta riquísima, el señor del catering me preguntó si queríamos que la reparta y yo contenta le dije que sí, casi me muero cuando veo que todos recibieron la torta en servilleta! Yo pensé que tendrían platos! Pero bueno, las fotos siguieron, incluso tiré el bouquet y Dejan me sacó la liga, fue muy divertido, tratamos de disfrutar lo más que pudimos.  Nos fuimos de la municipalidad bailando al ritmo de la música de la fiesta de al lado, los niños decían que yo era  una princesa, fui feliz.  Después tuvimos una sesión de fotos en el parque de la amistad, y luego ¡adivinen! fuimos a mi casa y comimos pollo a la brasa! Mi "sueño" hecho realidad jajaja.  De una u otra forma, se cumplió!  No pude celebrar con mis amigos y familia porque la situación no lo ameritaba.

Después de unos días mi abuelita recobró la conciencia y supo sobre mi boda, yo no pude estar con ella, pero sé que estuvo feliz, después de un mes y 6 días ella falleció.  Soy feliz de saber que ella conoció a mi esposo y le dio su aprobación, siempre le decía a mis tíos que él era atento, apuesto, muy fuerte y un buen chico.  Sé que ella disfrutó conmigo nuestra boda, siento que está conmigo siempre.

Nuestra boda no habrá sido como quería (con vista al mar) pero igual me sentí especial, fue increíble celebrar así a lo locos este acontecimiento tan grande en nuestras vidas.  Siempre imaginé que mi abuelita estaría conmigo, tal como estuvo en cada evento de mi vida, esta vez no pudo estar físicamente, pero sé que su corazón estuvo ahí conmigo.  La extraño mucho y a veces me regala sueños con ella, es mi ángel en el cielo que siempre estará aquí cuidándome, viajando conmigo, acompañándome en cada alegría y tristeza.

PS: Haciendo click aquí les cuento como fue nuestro matrimonio religioso en Serbia. Yo, siendo católica, me casé por la iglesia ortodoxa, ¡fue toda una experiencia! Amé nuestra boda :D

Haciendo click aquí pueden saber un poco más sobre nosotros







Mi abuelita 



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